Dejas de vender a pérdida
Casi todo local tiene dos o tres platos que cuestan más de lo que parecen. Cuando los ves con número, o cambias la receta o cambias el precio.
Carga la receta una vez y Mellysoft calcula el costo real de cada producto con el precio de tus últimas compras, descuenta el stock por ingrediente en cada venta y te avisa cuando un plato dejó de ser rentable.
La planilla de costos se desactualiza a la semana de hecha. Acá el costo se mueve solo, porque sale de las compras que ya estás cargando.
Cargas la receta una vez —qué lleva, cuánto lleva y en qué unidad— y Mellysoft se encarga del resto. Las salsas y bases se cargan como sub-recetas y se reutilizan en todos los platos que las usan.
El costo sale de lo que realmente pagaste por el insumo, no de un número que alguien estimó hace ocho meses. Ves el food cost, el margen y qué precio necesitarías para llegar al margen que buscas.
No hace falta descontar nada a mano. Cuando el mostrador cobra una milanesa, el stock descuenta la carne, el pan rallado y el huevo en la cantidad que dice la receta.
Cargas la factura del proveedor, entra la mercadería y el costo de cada plato que usa ese insumo se recalcula. Sin recostear la carta a mano, plato por plato.
En Latinoamérica los precios se mueven todas las semanas y la carta se queda quieta. Mellysoft recalcula el costo de cada plato con cada compra que cargas y te muestra cuáles quedaron por debajo del margen que definiste.
Cargas el conteo real y lo comparás contra la existencia teórica. La diferencia queda como ajuste, con fecha y responsable, así sabes si se pierde por merma, por error de carga o por otra cosa.
Defines el mínimo de cada insumo y el sistema avisa cuando estás cerca. Sin adivinar el jueves si la carne aguanta el fin de semana.
Las mismas recetas y los mismos insumos alimentan el POS, la carta y los reportes. Cargas una vez y el número aparece donde lo necesitas.
Casi todo local tiene dos o tres platos que cuestan más de lo que parecen. Cuando los ves con número, o cambias la receta o cambias el precio.
Compras según lo que realmente consumes, no según lo que parecía. Menos cámara llena de cosas que se vencen.
Las alertas de mínimo avisan antes del fin de semana, no cuando el mozo vuelve a decir que no hay.
Sabes qué plato deja margen y cuál solo hace ruido. La carta se arma para ganar, no por costumbre.
Cuando sube un insumo, ves al toque qué platos quedaron flojos de margen y cuánto tendrías que corregir.
Cocina, barra, depósito y cada local con su propio stock, en un solo panel y con las mismas recetas.
El error más común es esperar a tener el inventario perfecto para empezar. Con tu carta y una factura ya podemos mostrarte dónde se te está yendo el margen.
Con la carta y una factura de proveedor ya podemos mostrarte el costo real de tus platos. No necesitas tener el inventario ordenado para empezar.
Es parte del onboarding: cargamos tu carta y tus recetas y tú solo revisas los resultados. No tienes que sentarte a tipear cien fichas técnicas.
Puedes empezar solo con el costeo, para ver números, y activar el descuento de stock más adelante, cuando el equipo esté listo.
Es calcular cuánto te cuesta producir cada plato a partir de sus ingredientes: cuánto lleva de cada insumo, a qué precio lo compraste y cuánta merma tiene. Con ese número sabes qué margen te deja cada producto de la carta.
Es el costo de los ingredientes de un plato expresado como porcentaje de su precio de venta. En gastronomía suele buscarse entre el 25% y el 35%, según el tipo de negocio. Mellysoft te lo muestra por plato y por categoría para que veas dónde te estás yendo de rango.
No. En tu prueba cargamos tu carta y tus recetas por ti, es nuestro bono de onboarding. Tú solo revisas los resultados y ajustas lo que haga falta.
Sí. Cuando el mostrador cobra un plato, el sistema descuenta del stock cada ingrediente en la cantidad que indica la receta. También puedes registrar mermas, roturas y consumo interno para que la existencia refleje la realidad.
Sí. Compras en kilo, botella o caja y la receta usa gramos, mililitros o porciones. Las conversiones se configuran una vez por insumo y el sistema las aplica solo.
Al cargar la compra con el precio nuevo, el costo de todos los platos que usan ese insumo se recalcula. Ves de inmediato qué productos quedaron por debajo de tu margen objetivo y cuánto deberías ajustar el precio.
Sí. Se cargan como sub-recetas o elaborados: defines la preparación una vez, con su rendimiento, y la usas como ingrediente en todos los platos que la llevan.
Cargas el conteo real y el sistema lo compara con la existencia teórica. La diferencia queda registrada como ajuste, así ves cuánto se pierde por merma, error de carga o desvío.
Sí. Puedes manejar stock separado por depósito (cocina, barra, bodega) y por sucursal, compartiendo las mismas recetas y los mismos insumos.
No. Puedes arrancar solo con el costeo, para ver cuánto cuestan tus platos, y activar el control de stock más adelante. El diagnóstico de rentabilidad ya te da valor desde la primera semana.
Empezá gratis hoy. Cargá tu menú y tus productos en pocos minutos o dejá que la migración la hagamos nosotros. Configuramos todo para que puedas comenzar a facturar cuanto antes.
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